Opinión de experto 

Stranger Things vs Mickey Mouse: la vieja guardia de los medios se adapta a la disrupción


La disrupción está en todas partes (Cinco cosas que todo inversor necesita saber sobre la disrupción). Los gigantes de cada sector deben elegir: pueden negar que el cambio es una realidad o pueden adaptarse al nuevo orden.

Con el inexorable auge de los servicios de streaming, como Netflix o Amazon Prime Vídeo en frente, los viejos tótems de los medios y las telecos, como AT&T, Comcast o Walt Disney, empiezan a responder a la amenaza.

Los servicios de streaming (también conocidos como “over the top” o OTT) han logrado puentear los canales de distribución tradicionales y difundir contenidos a través de internet a precios reducidos por muy poco al mes. Estas plataformas también han invertido mucho en contenido original.

El antiguo régimen, amenazado

El surgimiento de esta realidad supone una competencia encarnizada para los medios y operadores tradicionales. Se han visto empujados a la primera línea de la disrupción, junto con otros sectores de toda la vida, como el del tabaco (léase Lo que el humo se llevó: la disrupción consume a las tabacaleras).

El siguiente gráfico pone de relieve algunas de las iniciativas en las que se han embarcado los directivos de Walt Disney en su intento de adaptarse y la reacción del mercado a estos movimientos. Una de las más recientes es el lanzamiento de Disney+, un nuevo servicio OTT que está previsto que llegue a los Estados Unidos en noviembre y poco después a Europa Occidental. Disney+ complementará a los otros dos servicios OTT que ya tiene el grupo: la UTE con Hulu y ESPN+.

Graphic1_ES_770px_stranger.png

El éxito en la oferta de servicios de streaming de las tecnológicas ha hecho que los medios y operadores de telecomunicaciones tradicionales se pongan manos a la obra. Se ha producido un aluvión de fusiones y adquisiciones.

El operador estadounidense AT&T ha comprado el grupo de medios Time Warner, y Walt Disney resultó vencedor en la guerra de pujas por 21st Century Fox, incluida la participación de esta firma en Hulu, de la que ahora Disney es accionista mayoritario. Comcast ha adquirido la participación de Fox en Sky, tomando el control de este grupo de medios europeo tras superarla en la puja por la parte de la compañía que cotiza en bolsa.

Hulu y ESPN+ suman entre ambas 30 millones de abonados. En el día del inversor celebrado en abril, Walt Disney trasladó a los inversores su expectativa de que Disney+ alcance entre 60 y 90 millones de suscriptores para cuando acabe el ejercicio 2024, año en el que la dirección prevé además que el servicio habrá empezado a ser rentable.

Estas previsiones estriban sobre un ambicioso plan de expansión en todo el mundo. De cara al futuro, el grupo estima que aproximadamente un tercio de las cuentas de Disney+ procederán de los EE. UU. y las dos terceras partes restantes, del extranjero.

Las nuevas plataformas OTT van tomando forma

Antes del gran anuncio de la llegada de Disney+, NBCUniversal, propiedad de Comcast, hizo públicos sus planes de lanzar un servicio OTT financiado por publicidad para los abonados a Comcast Cable en EE. UU. y a Sky en Europa “a principios de 2020”. Quienes tengan Sky ya habrán visto que el canal de Universal luce un gran cambio de imagen como preludio al lanzamiento del servicio OTT bajo demanda.

Entretanto, a principios de este mes, la nueva WarnerMedia señaló que ofrecería una plataforma OTT más completa, HBO Max, en primavera de 2020. El mercado está a la espera de saber más detalles cuando AT&T presente sus resultados trimestrales el 24 de julio.

El contenido original de Netflix ha cosechado grandes éxitos de la mano, por ejemplo, de Stranger Things. Sin embargo, HBO Max tendrá en exclusiva los derechos de emisión de Friends, una de las series más vistas ahora mismo en Netflix, al igual que The Office, que NBCUniversal se ha comprometido a retomar en 2021.

El mercado ha respondido positivamente a las estrategias desplegadas por la vieja guardia de los medios de comunicación y, en el caso de Disney, ha hecho subir las acciones.

Para mediados del año que viene, parece que las telecos y grupos de medios tradicionales tendrán servicios de streaming competidores en Estados Unidos y Europa Occidental. Está claro que sus ganas de plantar cara a la disrupción han dado mucho que pensar a quienes tratan de distinguir entre ganadores y perdedores en cuanto a la amenaza disruptiva que suponen las plataformas OTT.

Un largo camino por delante

Personalmente, creo que la dirección de Disney probablemente admitiría, a toro pasado, que no supo ver hasta qué punto Netflix suponía una amenaza. Sin embargo, tampoco se han quedado pasmados sin hacer nada.

Con la llegada a la vida de Disney+, el grupo contará con tres plataformas de streaming, cada una especializada en un segmento del entretenimiento: programas infantiles, deportes y contenido para el público adulto en general.

A muchos nos parece probable que Disney sacará todo su contenido de Netflix, aunque hacerlo supondría pagar el peaje de renunciar a los jugosos ingresos por licencias que recibe. Ahora bien, esto supondría un gran cambio para Netflix.

Hay que recordar también que Disney genera importantes flujos de efectivo de las unidades de negocio que ya tenía, como la de parques y resorts o cine, que han logrado muy buenos resultados en los últimos trimestres, disparados en el caso de la segunda por varios éxitos en taquilla, como Vengadores: Endgame, Capitana Marvel o Aladdín. En cambio, Netflix se está quedando sin efectivo y gasta más de 10.000 millones de dólares al año en contenido.

Entra para ver más contenidos de alfa en renta variable>

Información Importante: Las opiniones expresadas aquí, son las de Alex Tedder, y no representan necesariamente las opiniones declaradas o reflejadas en las Comunicaciones, Estrategias o Fondos  de Schroders.

El presente documento ha sido redactado con una finalidad exclusivamente informativa. Su contenido no constituye una oferta de compra o venta de ningún instrumento o título financiero, ni una sugerencia para adoptar ninguna estrategia de inversión. La información contenida en el presente no constituye un asesoramiento, una recomendación o un análisis de inversión y no tiene en cuenta las circunstancias específicas de ningún destinatario. Este material no constituye una recomendación contable, jurídica o tributaria y no debe ser tenido en cuenta a tales efectos. Se considera que la información contenida en este documento es fiable, pero Schroders no garantiza su exhaustividad o exactitud. La compañía no se responsabiliza de los errores de hecho u opiniones. No se debe tomar como referencia la información y opiniones contenidas en este documento a la hora de tomas decisiones estratégicas o decisiones personales de inversión.

La rentabilidad registrada en el pasado no es un indicador fiable de los resultados futuros. El precio de las acciones y los ingresos derivados de las mismas pueden tanto subir como bajar y los inversores pueden no recuperar el importe original invertido.

Schroders será responsable del tratamiento de tus datos personales. Para obtener información sobre cómo Schroders podría tratar tus datos personales, consulta nuestra Política de privacidad disponible en www.schroders.com/en/privacy-policy o solicítala a infospain@schroders.es en caso de que no tengas acceso a este sitio web.

Publicado por Schroder Investment Management (Europe) S.A., 5, rue Höhenhof, L-1736 Senningerberg, Luxembourg. Número de registro Luxemburgo B 37.799.